¿Qué es un producto? - Definición y Tipos de Productos

¿Qué es un producto? - Definición y Tipos de Productos

El concepto de producto es uno de los más utilizados en economía. Hace referencia a lo que se obtiene como resultado de los procesos de producción ejecutados en la empresa en que se produce.

El producto no es necesariamente una unidad, sino que puede englobar a todo aquello que se obtenga tras el proceso de producción. Otra definición de producto, la cual está más centrada en el acervo económico, hace referencia a todo aquello obtenido mediante el intercambio en el mercado.

En este sentido, se puede definir como producto a los bienes que están en manos de los consumidores finales, pero también a los que forman parte del inventario de una empresa.

Cabe mencionar que también se considera producto a aquello que permite obtener rentas o ingresos, por ejemplo, las inversiones en bonos o los rendimientos porcentuales.

Tipos de productos

En la economía los productos se clasifican en dos tipos diferentes: productos de inversión y productos de consumo:

Productos de consumo

En esta clasificación entran aquellos productos cuya función es la de satisfacer una necesidad establecida por el consumidor. Estos poseen una gran importancia como resultado de que el consumo es el fin último de la producción. Este hecho es responsable de que la relación entre consumo y producción sea tan estrecha.

Por un lado, es imposible consumir aquello que aún no es convertido en producto, pero también es necesario contar con una demanda de consumo suficiente para que se puedan obtener recursos capaces de garantizar una producción sostenible.

Por esta razón, los productos de consumo son aquellos creados con el objetivo de hacer más sencilla la vida del consumidor, satisfaciendo una necesidad. Debido a ello, los productos de este tipo se caracterizan por ser atractivos, funcionales, asequibles y de fácil introducción en el mercado.

Producto de inversión

En esta clasificación entran todos aquellos bienes o servicios que, lejos de estar destinados a la satisfacción de las necesidades del consumidor, tienen como objetivo producir nuevos bienes o aumentar la riqueza mediante la generación de rentas o ingresos.

De esta manera, hay que comprender que no todos los productos en la economía están destinados al consumo. Los productos de inversión tienen la facultad de aumentar la producción de un producto de consumo determinado o de permitir la elaboración de bienes de capital.

Un ejemplo de producto de inversión es el acero, el cual puede ser utilizado para la fabricación de un auto, lo cual sí es considerado un producto de consumo, ya que puede satisfacer distintas necesidades para el público al que va dirigido. Ahora bien, el acero también puede ser usado para generar ingresos sin necesidad de crear productos de consumo. Por ejemplo, si se utiliza para fabricar un tractor, el cual será destinado a la realización de labores agrícolas, el producto fabricado con el producto de inversión no se venderá, pero sí habrá creado un bien capaz de producir mayor capital, ya que el tractor puede mejorar la eficacia de las labores agrícolas y, por consiguiente, aumentar la producción de bienes de